Mucho más que el cúmulo de sus problemas.

Es un  gran estímulo para un niño descubrir que una persona lejana se preocupa por él y lo motiva con cartas para que siga adelante con su futuro y no abandone la escuela. A parte de enviar cartas escritas con el corazón, los padrinos y madrinas apoyan su etapa educativa ofreciéndole la ayuda económica para poder seguir dentro de un entorno educativo. Apoyar la educación de un niño no se trata sólo de facilitar ciertos  recursos materiales, el apadrinamiento se fundamenta en 3 principios.

 

  • El Principio de Justicia y Promoción Social: Tiene como objetivo buscar un impacto social que transcienda al niño y a su entorno familiar.
  • El Principio de la Acción: Incide sobre la atención del niño apadrinado, un niño puede ser apadrinado si recibe una atención y un seguimiento en el tiempo, y se beneficia directamente de
    la acción de la ONG.
  • El Principio de la no Discriminación: Vela porque los beneficios sean colectivos, no existiendo actividades que distingan a niños apadrinados y no apadrinados.

Para la Fundación Comparte trabajar con los niños en situación de marginalidad implica una labor muy compleja de conocimiento de su entorno, de sus necesidades, de sus relaciones, etc. Todas estas variables nos ayudan a realizar un diagnóstico para poder poner en marcha actividades como: jardines de infancia, escuelas, equipos sanitarios y procurar a los niños las herramientas intelectuales y éticas para poder salir adelante y romper el círculo de pobreza en el que viven.  Por supuesto, este trabajo sería imposible sin el apoyo de nuestros padrinos y madrinas que año tras año apoyan la educación de miles de niños y niñas.