Carta del director de Comparte sobre el Día Mundial contra el Trabajo Infantil

“Trabajo para ahorrar y regalarle a mi mamá algo que necesite para que no se sacrifique tanto. Lo veo como una oportunidad”. Este testimonio es de Juan, niño hondureño que con tan solo 13 años ya realiza labores de peón de albañil.

Hoy, cuando se celebra por 15ª vez el Día Mundial contra el Trabajo infantil con el eslogan: “En conflictos y catástrofes, protejamos a los niños”, es importante denunciar estas realidades, más cuando en Honduras cuentan con la triste cifra de que dos niños mueren cada día por causas violentas.

Precisamente en Honduras, el país con la segunda tasa más alta de nacimientos de Centroamérica, el número de niños entre 8 y 16 realizando trabajos aumentó en más de 40 mil estos últimos años. Actualmente, son más de 450 mil menores trabajando.

Según Comparte.org en su informe 2017 sobre la violencia Infantil en Honduras, el trabajo infantil forzado impide al menor estudiar y jugar, obligándolo a ejercer labores que ponen en peligro su vida y futuro.

La mayor parte de los niños que están expuestos a esta realidad, que les aleja de las escuelas son delárea rural del occidente del país y de las zonas urbana marginales de las principales ciudades.

Numerosas legislaciones nacionales e internacionales limitan y prohíben el trabajo infantil, pero ello no es suficientepara impedir que los niños sean explotados. La multiplicación de los textos jurídicos no logra disminuir el fenómeno. Los hechos se burlan del derecho.

Si los países más pobres son más proclives a este flagelo, el camino correcto es exigir más igualdad en el comercio internacional. Esta tarea de todos y todas.

Claudio Lavanchy Riquelme

Director Fundación Comparte