Honduras necesita agua potable

La agencia de noticias EFE avisa que “la depresión tropical Eta ha dejado en Honduras más de diez personas muertas, miles de damnificados, algunos desaparecidos, y ha destruido cultivos agrícolas, viviendas, carreteras, puentes y otra infraestructuras por las severas inundaciones a causa de las lluvias”.

La magnitud de la tragedia crece a medida que los socorristas llegan a las zonas afectadas, donde recuperan cuerpos y constatan la destrucción.

A la hora que escribimos estas líneas, el recuento de víctimas y daños es aún incierto, porque muchas personas se encuentran desaparecidas y aisladas.

Las autoridades señalan que más de 1,6 millones personas están ya afectadas y más de 16.000 rescatadas. Algunos de los miles de damnificados salían de sus comunidades con lo que podían cargar: maletas, a sus hijos, gallinas o colchones, a la espera de instalarse en un albergue.

Centenares de afectados reciben atención en escuelas, centros comunitarios y otros espacios convertido en albergues, en los que hay personas de todas las edades.

Varias comunidades están incomunicadas por el colapso de carreteras de acceso. Eta está dejando dramáticas imágenes de personas a punto de ser arrastradas por la fuerza de ríos desbordados por la lluvia o tratando de ponerse a salvo con el agua más arriba de la cintura. Hay familias que llevan más de 30 horas en sus techos esperando auxilio.

Te pedimos una donación urgente:

– Con 1€ se puede llenar una garrafa de agua potable de 20 litros.
– Con 3€ se puede comprar un envase de plástico duro.
– Con 50€ se puede llenar de agua una cisterna.

El agua potable salva vidas

Aún hoy miles de personas se encuentran aisladas y a la espera de recibir auxilio. La ayuda humanitaria empieza a llegar a pesar de las enormes dificultades. El aeropuerto de San Pedro Sula quedó totalmente inundado.

Miles de habitantes de Santa Barbara se encuentran alojadas en albergues y varias de ellas perdieron todas sus pertenencias. Dicen los trabajadores de la municipalidad: “Necesitamos de todo, agua, comida, ropa, medicinas, lanchas para atender a los damnificados; el 80 % del municipio está dañado”,

Guadalupe Perez, directora del Centro Hibueras, confirma estos datos y especifica las necesidades urgentes.

“Los municipios de Arada, Nispero, Santa Rita, San Rafael han sido muy afectados. Todas las tuberías de Santa Barbara están rotas y no hay agua para beber, para usar los inodoros, para lavarse las manos. En varias comunidades no hay agua. La gente no tuvo tiempo de abastecer antes”.

Desde el primer día los compañeros del Centro Cultural Hibueras – a pesar de que muchos de ellos fueron afectados directamente – intentan atender las principales necesidades de agua para las familias, el hospital, y los albergues, sin olvidar el hogar de los ancianos. En este tiempo de Covid, la ausencia de agua es dramática. Actuar hoy y lo más pronto posible es clave para evitar más daños humanos.

 

Hoy en Honduras, un botellón de agua potable salva vidas.

Seguiremos informando.
El equipo de Comparte.

 

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