Perseverancia y amor en su trabajo

En medio de las duras secuelas que está dejando la pandemia, con pérdidas de seres queridos, en Guayaquil empiezan también a sufrir con más dureza las consecuencias de la pobreza expresada en el desempleo de los padres y madres de familia de su escuela.

En medio de esta realidad, la pobreza tiene mil caras y las soluciones no se vislumbran por ningún lado, al contrario, en esta desesperante situación la corrupción en la administración pública campea y la concentración de la riqueza en pocas manos, tampoco perdona ni los tiempos de pandemia.

En este contexto, el amor al trabajo y la perseverancia por acompañar a la niñez en el desarrollo de sus capacidades, les ha hecho repensar diversas formas de solidaridad y cercanía. Asisten a la escuela dos veces por semana para recibir a los niños y niñas que necesiten y deseen ir a la escuela para reforzar sus procesos de aprendizaje.

¿Cómo lo están afrontando?

En estos espacios les proporcionan material de trabajo y cuando no pueden asistir por algún inconveniente, los maestros acuden a las casas.
Ocho de cada diez padres expresan que no mandarían a la escuela a sus hijos e hijas por miedo al contagio.

Han elaborado una encuesta para valorar cómo se están aceptando las clases online y los niños y niñas manifiestan que se sienten bien con la nueva forma de facilitar aprendizajes, aunque también extrañan mucho los juegos de lógica y los juegos populares así como las lecturas de cada viernes en el patio.

Concluyen que nada supera la necesidad del encuentro y el fraterno abrazo cotidiano.

 

Seguiremos informando.
El equipo de Comparte.

 

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