Estuvimos con Espartac Perán presentador del espacio DIVENDRES en TV3, para informarle sobre las difíciles condiciones de vida que tienen los niños en Honduras. Espartac apoya nuestra campaña para apadrinar a los niños del Centro Cultural Hibueras.

Honduras es uno de los países más violentos en el mundo; muchas desapariciones y ejecuciones extrajudiciales de niños son reportadas. 2 niños cada día mueren por causas violentas. Estos actos son cometidos por la policía, pandillas o antimaras. Honduras tiene dentro de las 10 ciudades más violentas del mundo a sus dos principales ciudades. En segundo puesto se encuentra San Pedro Sula.

1 millón de niños no van a la escuela de un total de 2,6 millones de niños. Muchos niños no van a la escuela por la inseguridad y la violencia, sobre todo las niñas. 2.500 niños anualmente sufren agresiones sexuales.

La pobreza hace que 350.000 niños tengan que trabajar para apoyar a sus familias, muchos en tareas agrícolas, corte de café, abastecimiento de agua, minería a cielo abierto. La desnutrición alcanza el 30% de los menores de 5 años.

Los niños más pobres y más marginados se acogen a la violencia como un medio de supervivencia. Ellos son vistos como parásitos. Algunos niños se unen a las “maras” que son pandillas que esparcen el terror y quienes actúan como su familia. Si deciden dejar el grupo son perseguidos, sufren palizas e incluso son asesinados.

La violencia y la pobreza hacen que muchos niños vean como única solución huir, primero a las grandes ciudades y en segundo paso a Estados Unidos. En lo que va del año 2016 más de 13.000 niños hondureños han emigrado para intentar llegar a Estados Unidos. Durante el viaje corren el peligro de sufrir violaciones, robos y secuestros. Pocos logran su objetivo, la mayoría son deportados después de meses en los centros de internamiento.

El apadrinamiento permite mantener el amplio trabajo de forma estable en Honduras a lo largo de los años. Hoy a través de 1.655 niños apadrinados se consigue beneficiar a unos 6.300 niños al ser el apoyo comunitario.

El apadrinamiento es un vínculo solidario que permite en todo momento saber cómo y en que, se están beneficiando los niños. Se hace un seguimiento mensual del progreso con los niños y se informa a los padrinos sobre los progresos y actividades que se desarrollan por los niños.

Los padrinos reciben información desde Honduras tres veces al año, incluyendo las notas y trabajos de los niños. Comparte se compromete a mantener informados mediante publicaciones, informes y boletines de todo el trabajo que se está realizando para beneficiar a las comunidades.

Con 18 euros al mes puedes apadrinar a un niño o una niña de Honduras y fortalecer su educación, salud y bienestar. Y evitar que caiga en graves problemas que hagan peligrar su vida.