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“Había una vez”. El poder asombroso de tres palabras

La lectura provoca cambios profundos en el cerebro de los niños y niñas

Cuando se lee un cuento a un niño/a:

  • Su hemisferio izquierdo se activa favoreciendo el desarrollo del lenguaje y la memoria.
  • Se estimula la conectividad neuronal que facilitará el proceso de lectura y escritura.

Los efectos de la lectura en el cerebro no son efímeros, sino que se mantienen a lo largo del tiempo. Leer una buena novela es como recibir un “masaje” suave pero poderoso directamente en el cerebro.

Los niños/as que leen gestionan mejor el estrés

Un niño que lee es una persona que gestiona mucho mejor su estrés, y un cerebro sin estrés, siempre será más productivo, creativo y estará más presente en el ahora.

Los cuentos infantiles se pueden utilizar para fomentar la empatía y desarrollar la toma de decisiones.

La lectura periódica de pequeñas historias desarrolla el lenguaje oral, el vocabulario y la comprensión lectora en la escuela. Si se hacen varias lecturas de la misma historia de una forma interactiva, también mejoran las capacidades narrativas de los más pequeños.

Escuchar una historia es una forma de explorar el mundo gracias a la imaginación. El imaginario no tiene necesariamente como objetivo escapar del mundo real, sino que también sirve para conectar con la realidad.

Los consejos de Comparte

Dar importancia a lo que imaginan los más pequeños de la historia 

  • Hay que darle importancia a lo que los niños imaginan mientras escuchan pequeñas historias o leen. No hace falta buscar siempre el final feliz, sino invitar a los niños y niñas a que nos expliquen qué harían ellos si estuvieran en el lugar de los personajes de la historia.

Dedicar tiempo a la “sobremesa” después de un cuento

  • La parte más interesante de la historia tiene lugar cuando se cierra el libro. Los niños y niñas reflexionan sobre lo que han escuchado/leído y es importante que los adultos dediquemos tiempo a fomentar su imaginación y hablar con ellos de lo qué piensan.

Dar ejemplo

  • Si un niño te ve leer, sabrá que es importante y te imitará. Ser un buen referente para los más pequeños en relación a la lectura también pasa por que nosotros mismos leamos más. 

Fuentes