Después del confinamiento, ha habido un aumento de la inseguridad, incertidumbre, ansiedad y depresión

El pasado 7 de enero la Red Comparte (El Arca, Crecer Juntos, Fundación CEPAS, Inepe, Paulo Freire, CC Hibueras, la Asociación Fabretto y Comparte) nos reunimos telemáticamente para discutir los efectos del confinamiento por el COVID19 en los niños y niñas. El objetivo de la llamada era poder recopilar observaciones en terreno de las consecuencias más directas del cambio que han sufrido los niños y niñas y sus familias a causa de las medidas de prevención por el coronavirus (principalmente, el confinamiento). 

Crecer Juntos explicó que han notado un aumento de la violencia, el abandono y la soledad en los hogares de los niños y niñas con los que trabajan. También han notado que los más pequeños tienen más miedo en general que antes de la pandemia. Las desigualdades entre grupos sociales han aumentado y el acompañamiento familiar no siempre ha sido el más óptimo. Todo esto ha provocado, entre otras cosas, trastornos en el sueño y en la conducta alimentaria. Desde Crecer Juntos destacan también un aumento de la inseguridad, incertidumbre, ansiedad y depresión por parte de los niños y sus familias. Otros efectos del confinamiento en los niños han sido la pérdida de habilidades sociales y el retroceso en el lenguaje y control de esfínteres

Desde la Red Comparte también destacan el gran desgaste emocional y el incremento de la frustración

El Arca destacó en su intervención la dificultad de la continuidad pedagógica que ha presentado el confinamiento, el aumento de la preocupación por parte de los niños de contagiarse y contagiar a sus familiares y el aumento de personas durmiendo en la calle a causa de la crisis económica derivada de la pandemia. 

Cepas, en Chile, también aportó datos de la situación actual y de las consecuencias del confinamiento debido al COVID19 y a la situación social que ya arrastraban. El seguimiento pedagógico de los niños ha sido muy intermitente provocando: un aumento en el nivel de estrés, aumento de la violencia en los hogares, aumento del miedo y una evidencia clara de la escasez de materiales para poder seguir con los estudios desde casa. Por este motivo, desde Comparte estamos pidiendo ayuda para poder comprar material escolar en dona.comparte.org

Desde INEPE, en Ecuador, destacaron el gran desgaste emocional y el incremento de la frustración por parte de los educadores, niños y familiares. La depresión en los niños y niñas también es mayor que antes de la pandemia. También han explicado la ansiedad que experimentan los más pequeños por las ganas de volver al colegio.

Paulo Freire ha abierto la escuela todos los días para tener reuniones con los padres y hacer refuerzo con los niños y niñas que lo necesitan. Cuentan que los niños y niñas han desarrollado una sensibilidad muy sutil ya que son más conscientes de lo que pasa en sus casas. La dispersión de los niños y niñas es mayor que antes de la pandemia. La mayoría de los niños reclaman volver a la escuela

La violencia, los problemas psicológicos y el trabajo infantil también han aumentado considerablemente 

En Honduras, según CC Hibueras, ha aumentado la brecha económica y las desigualdades sociales a causa de las dificultades para seguir con el trabajo derivadas de la pandemia y del confinamiento. Las familias sin ingresos fijos o en situaciones precarias a causa del COVID19 sienten vergüenza y marginación. La violencia y los problemas psicológicos también han aumentado. Ahora existe una mayor dificultad para acceder a agua potable y hay un evidente aumento de la pobreza. 

Finalmente, la Asociación Fabretto, desde Nicaragua, ha detectado un aumento del trabajo infantil, causado por el incremento del desempleo en adultos, un aumento de la violencia doméstica y de la contaminación. También destacan que la situación actual ha hecho que la solidaridad, sobre todo después de los huracanes, también haya crecido considerablemente.

Seguiremos informando.
El equipo de Comparte.

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